miércoles, 30 de enero de 2013

Capitulo 10º El valor de la existencia

No sabía que hacer, quedarme allí tumbada en la cama como si no hubiera pasado nada o levantarme, limpiarme la cara e ir a buscarle.
Opté por la segunda opción, bajé por el ascensor y llegué al vestíbulo, no le vi, pero si que vi a Kian:
-Kian-le dije-¿has visto a Sam? Tengo que hablar con él-
-No, no le veo desde el otro día.
-Vale, y sabes el numero de su habitación.
-Si creo que me dijo el 310. De todas maneras pregunta en recepción a lo mejor lo saben.
-Muchas gracias,¿a ti te lo ha dicho? ¿Lo de que se va durante un mes a Nueva York?
-Si, me quedé hecho polvo cuando me lo dijo.
-Tranquilo no eres el único.
Me despedí de Kian y fui a la habitación 310, llamé a la puerta y me abrió un hombre alto, con gafas de sol, no podía ver muy bien su rostro, incluso me dio miedo pero me armé de valor y le pregunté si estaba Sam. Con su una voz muy grave me respondió que si, pegó un enorme grito y Sam vino:
-¿Que haces aquí Nicky?
-He venido a decirte que lo siento mucho por mi actitud de antes, me despertaste con una sorpresa inimaginable y yo me marché sin decir palabra. Lo siento.
-No importa, entiendo que estés triste porque me tenga que ir durante un mes, pero cuando venga tendrás los 9 meses más alucinantes que hayas tenido.
-Jajaja. Bueno ya que te vas mañana, ¿quieres hacer algo hoy?
-No se si quieres damos una vuelta por el parque, o no se como no hace muy buen tiempo nos podemos quedar aquí viendo una película, si te parece bien claro.
-Si claro yo encantada.
-Bueno ¿pues a que hora nos vemos esta tarde? ¿Vienes aquí?
-Pues no se a las 5 o así vengo aquí.
-Vale, entonces nos vemos luego princesa.
Y se despidió de mi con un beso.

Capitulo 9º El valor de la existencia

Cerré la puerta de la habitación, me apoyé en ella y me deslicé hacia el suelo y me quede un rato como indispuesta, como si estuviera soñando despierta, esa tarde no la olvidaría en mi p*** vida. Rápido pero despacio volví a lo que era la realidad, fui a la cocina, coji el bote de nutella que había y una cuchara y me fui a mi cuarto. Estuve en mi cuarto con el portátil y de vez en cuando cojiendo un cucharada de nutella, pero me aburría, tenía sueño nada podía superar lo que había pasado esa tarde, asi que me puse el pijama y me metí en la cama.
Al día siguiente algo me despertó, era mi móvil, me estaba llamando Sam:
-Buenos días princesa mía- me dijo-
-Buenos días príncipe mio- le dije-
-Hay una cosa que te quiero decir.
-¿Cuál?
-Asómate a la terraza.
Me levanté rapidamente de la cama y fui hacia la terraza, lo que vi me sorprendió mucho, Sam había escrito un ''Buenos Días Princesa'' en el suelo, ahora nadie podía superar todo lo que me había pasado con él. Baje las escaleras del hotel lo más rápido que pude, cuando le vi no pude hacer otra cosa que ir corriendo hacia el para abrazarle y besuquearle entero:
-Bonitas zapatillas de conejitos- me dijo-
-Jajajaj gracias
-Nicole tengo que hablar contigo seriamente.
-¿Que pasa?
-No se como decirte esto, te acabo de conocer y la verdad esque ya nos vamos que tener que separar.
-¿Como?
-Pues que me voy, me voy durante un tiempo a Nueva York, a mi padre le han asignado un puesto de trabajo allí y tenemos que ir todos y nos iremos durante un mes o asi.
No dije nada, le acababa de conoces y ya me tenía que separar de él, ya se que no era su culpa pero yo quería que se quedara allí, conmigo.
-¿Estás bien?- me dijo preocupado-
-¿Que si estoy bien? ¿Como voy a estar bien? Voy a estar un mes sin ti, sin que hablemos durante horas, sin hacer tonterías contigo. Te voy a echar mucho de menos.Y seguro que te olvidas de mi
-¿Y que te crees, que yo no te voy a echar de menos?Pero al menos no me voy para siempre, solo es un mes,un mes se pasa rápido. Mira si te quieres quedar más tranquila te llamaré todos los días para despertarte con un ''Buenos Días Princesa'' y me despediré de ti cada noche con un'' Buenas Noches Dormilona''.
-¿Enserio?-le mire fijamente a los ojos mientras me caía una lagrima por la mejilla-
-Pues claro que si tonta,¿enserio creías que me iba a olvidar de ti?
Le besé y le dije al oído:
-Te quiero mucho idiota.
-Y yo a ti imbécil.
Le abracé mientras caía mi ultima lagrima y me fui. Llegué a la habitación directamente me fui a mi cuarto, me tumbé en la cama y me tape con el nórdico. Solo quería estar sola, quería sentir por un momento la sensación de estar solo, esa sensación llamada soledad.

Capitulo 8º El valor de existencia

Era increíble, me besó a si porque si, a mi una chica simplona que no tiene nada especial, un chico como él me había besado. Por un momento lo creí pero de repente reaccioné y le quité de encima mía de un empujón y pensé: ¿que pasaría si le sigo besando?¿Y Mario, el chico con el que tenia una pequeña relaccion? Tenía un cacao enorme en la cabeza.
-¿Que pasa?¿Por que me has quitado de encima tuya de un empujón?- me dijo Sam un poco enfadado-
-Lo siento, pero es que no te había dicho que tenía una pequeña relaccion con un chico, y ahora que tu me has besado me estoy haciendo un cacao en la cabeza enorme.
-A bueno si tienes una relaccion con otro chico no importa hago como si nada hubiera pasado y ya esta.
-Haz lo que quieras, no se que hacer tener una relaccion a distancia, que lo odio, o dejarle por ti.
-Te voy a dar un consejo, no siempre la cabeza tiene la respuesta mira dentro de tu corazón.
-¿Sabes que?
-¿Que?
-Ya me lo he pensado.
Saqué mi movil y llamé a Mario, explicándole con toda delicadeza que no quería seguir con él, que había conocido a un chico fantástico y no quería seguir con lo nuestro. De repente vi como a Sam se le aparecía una pequeña sonrisilla:
-¿Enserio le has dejado por mi?
-Si, tu mismo has visto como lo hacia.
Me dio otro inesperado beso de los suyos, pero ya no importaba ahora podía pensar que esos besos se los daría cada día, cada mañana, cada vez que le viera por el hotel. Nos levantamos y seguimos andando pero esta vez juntos, de la mano. Caminamos y caminamos hasta llegar al puerto donde estaba el pequeño parque de atracciones, le propuse montarnos en la noria, me parecía algo romántico no se él y yo solos, allí arriba. Nos montamos, le coji la mochila a Sam para cojer su Canon, empecé hacer unas fotos espectaculares cuando Sam me abrazo por detrás y me dijo.
-¿Sabes una cosa?
-¿Que cosa mariposa?
-Eres diferente a las demás chicas que he conocido, eres rara y estas un poco loca.
-Lo sé- le respondí yo con un tono triste-
-Y por la cual me gustas- me dijo mientras me besaba-
Me quedé de piedra cuando me lo dijo, era la primera vez que me decían algo así .Mientras pasaba el tiempo y se hizo de noche, bajamos de la noria y como teníamos hambre fuimos a un puesto de perritos calientes, compramos los perritos y unas bebidas y nos sentamos en una de las mesas que había. Mientras nos comíamos los perritos empezó a sonar una de mis canciones favoritas '' Oh Darling '', Sam se sabía la letra y empezamos los dos a cantarla, todo el mundo que pasaba se quedaba mirando con una cara rara, pero a nosotros nos daba igual, cantamos y cantamos hasta que la canción terminó, nada más terminar nos entro a los dos un ataque de risa burtal, cuando paramos de reír nos fuimos a la parada del autobús. Esperando al autobús empezamos a hablar:
-¿Tu crees que lo nuestro durará?
-No se, supongo que si.
-¿Como que supones que si?
-Me refiero a que nosotros dos cuando estamos juntos hacemos mucho el tonto y nos lo pasamos bien y digo yo que algo duraremos.
-Yo también lo creo.
Después de decirme me dio un abrazo con todo el cariño del mundo y me besó en la mejilla.Llegó el autobús, nos montamos y nos sentamos uno al lado del otro abrazado mutuamente. Llegamos al hotel, hizo como la ultima vez me acompañó hasta la puerta de mi habitación, cuando llegamos me abrazó y me dijo: 
- Quiero estar siempre contigo.
Casi se me saltan las lagrimas pero lo que hice fue mirarle a los ojos, besarle e irme a mi habitación.

Capitulo 7º El valor de la existencia

Era un sitio precioso, no sabría describirlo con las palabras adecuadas pero era un sitio espectacular, el mar, el paseo marítimo, hasta había en el puerto un pequeño parque de atracciones. Fuimos a una pequeña tienda ( lo que en España se llama de toda la vida un chino) yo me compré un refresco parecido al monster pero que se llamaba arizona, Sam, en cambio, se cojio una cocacola. Salimos de la tienda y fuimos andando hasta la playa, al llegar a la arena me quité mis vans y las cojí con la mano. Propuse que nos sentáramos en una de nuestras toallas, me dijo que era una buena idea, saqué de mi mochila la toalla y la estendí sobre la arena y nos sentamos los dos. Nos pusimos a ver anochecer, empezamos hablar de nuestras gilipolleces, como de costumbre, cuando de repente me pregunta:
-Olle, ¿puedo llamarte Niky? Es por no llamarte Nicole que es muy largo.
-Sí por mi vale.
-¿No te molesta verdad?
-No claro que no pero si hasta mis amigas me llaman así.
-¿Si? 
-Si al principio lo veía un poco raro pero me acabé acostumbrando.
-¿Quieres que demos un paseo por la orilla y seguimos hablando?
-Claro.
Cojí la toalla, la sacudí para quitar la arena y la guardé. Fuimos a la orilla, caminamos y caminamos, hasta que yo, por hacer la gracia, le salpiqué un poco de agua con el pie, me cojio por la cintura y me tumbo en el suelo, y yo le empuje y empezamos a hacer la croqueta. No podía parar de reír, todo el mundo nos miraba, pero yo no paraba de reír y de reír, hasta que él paró y me miró fijamente, le miré, nos miramos. Me intentó besar pero yo una vez más giré la cabeza hacia otro lado:
-¿Por que lo has hecho otra vez?-dijo-
-Bostecé- Estoy cansada.
-¿Otra vez?
-Sí- me reí-
De repente, no me lo podía creer, pero estábamos allí los dos tumbados en la playa, abrazados, uno frente, al otro, cuando me besó.

Capitulo 6º El valor de la existencia

Sam se quedó un poco extrañado por mi reacción, me fui a mi habitación y no ocurrió nada más.

Pasó una semana de lo ocurrido, y no le vi más, como si se hubiera desvanecido, como si algo o alguien se lo hubiera llevado de aquel lugar. Bajé al vestíbulo en su busca, cuando lo vi allí sentado en el ordenador donde lo conocí. Me acerqué a él para hablarle:
-Hola Sam, ¿dónde te has metido durante esta semana?
-Hola, pues en mi habitación, y si no he salido a sido porque no podía dormir por la noche por lo que pasó cuando quedamos. Al no dormir de noche dormía de día hasta que ayer noche conseguí dormirme.
-Ah vale es que estaba preocupada por ti. Por cierto yo tampoco he podido dormir mucho.
-Oye, el otro día cuando te acompañé a tu habitación y nos despedimos te intenté besar y tú lo que hiciste fue girar la cabeza hacia otro lado. ¿Por qué?
-Pues no lo sé, no me parecía el momento adecuado, además estaba cansada y quería dormir un rato.
-Vale. Oye esta tarde Kian, Alison y yo íbamos a ir a la playa,¿te quieres venir?
-Sí claro, claro que sí, ¿dónde quedaríamos?
-Pues en la parada de autobús que hay fuera sobre las 5.
-Vale, pues entonces esta tarde allí estaré.
Y me fui de alli.
Llegó la hora de ir, me preparé y me fui a la parada de autobús como habíamos acordado. Esperé y esperé pero por allí no aparecía nadie, me iba a ir cuando vi a Sam a lo lejos, le esperé.
-¿Por qué has tardado tanto? ¿Y Alison y Kian?
-Alison está con su abuela y Kian esta malo.
-Entonces,¿nos quedamos tu y yo solos?
-Sí parece que si.
Nos sentamos en el banco que había en la parada de autobús a esperar a que llegara, vi que Sam llevaba unas vans verdes, cogí de mi mochila un rotulador y le empeze a decorar las zapatillas. Cuando dijo Sam:
-¿Qué me estas escribiendo?
-Pues te estoy poniendo: Esta zapatilla la lleva el tonto al que quiero.
-Pues dame el rotulador que te pongo yo también.
Me lo empezó a escribir y justo llegó el autobús, cuando terminó de escribir el autobús salió disparado. Sam y yo empezamos a correr detrás de el, hasta que el autobús paró. Nos subimos, pagamos y nos sentamos uno frente al otro. No hablamos nada, yo iba mirando por la venta y él me miraba todo el rato. Puse los pies en su asiento y él me dijo:
-Levanta los pies.
Los levante y empezamos a hacer una especie de pelea con los pies durante lo que quedaba de viaje.
Llegamos a la playa.

Capitulo 5º El valor de la existencia

-Jaja gracias, tu también lo estas - le conteste también con una sonrisa-
-Bueno,¿nos vamos ya?
-Sí claro, ¿pero a donde vamos a ir?
-Tengo una sorpresa para ti.

Fuimos andando hasta llegar a un puente, al llegar me tapó los ojos con las manos, cuando llegamos a la parte de abajo me quitó las manos y pude contemplar un hermoso dibujo hecho en la pared, no tengo las palabras adecuadas para describirlo pero solo hay una que se le acerca, fantástico. Me empezó a hablar:
-Entonces,¿te gusta?
-¿Que si me gusta? No
-¿Cómo que no te gusta?
-Pues que no me gusta,  me encanta.
-Lo hice el día después de conocerte, esa noche no podía dormir y decidí pintar algo y salió esto.
En ese mismo momento fui corriendo hacia el para abrazarle y darle las gracias con un beso en la mejilla. Nos fuimos ya de allí dando un paseo hasta llegar a un gran centro comercial, donde vimos un montón de tiendas, íbamos haciendo el tonto continuamente. Me compré un par de cosillas como un gorrito de lana con un pompon y un par de camisetas, Sam lo único que se compró fue una gorra de Vans. Ya nos cansaba estar dando vueltas en el centro comercial y salimos fuera, yo tenía un poco de hambre y me invitó a ir a un restaurante muy elegante pero yo se lo negué, me bastaba y me sobraba con ir a un Mc Donals. Estábamos ya en la cola para pedir la comida, cuando de repente nos encontramos con Kian, el amigo de Sam, que iba acompañado con su novia:
-¡Que pasa Sam cuanto tiempo! -se saludaron con un raro saludo de manos, típico en los mejores amigos.
-¿Qué tal?-dijo Sam-
-Bien, bien aquí con Alison,¿y tu? ¿Quien es esta chica?
-Oh lo siento, esta es Nicole, Nicole este es Kian.
-Encantada dije -le dí dos besos, Kian se quedó un poco cortado ya que allí no es costumbre saludarse dándose dos besos en la mejilla-
De repente vino su novia Alison, que vino un poco enfadada por los dos besos que le dí a Kian.
-Hola, tu debes de ser Alison ,¿no? -dije yo-
-Sí soy yo,¿me puedes explicar que hacías dándole dos besos a mi chico?
-De dónde vengo yo es costumbre saludarse y despedirse así.
-A vale lo siento no quería ser una borde ni nada contigo.
-Tranquila.
Kian y Alison se fueron y Sam y yo nos sentamos en una mesa a merendar, comer o no se. Hablamos de que relaciones habíamos tenido y tal, también de tonterías.
Nos fuimos ya al hotel, me acompañó hasta la puerta de mi habitación, nos despedimos pero antes de irse intentó besarme, yo no quise me hice la difícil y giré la cabeza a otro lado.

Capitulo 4º El valor de la existencia


Cuando me dijo eso no me lo podía creer, unos 5 segundos después reaccioné y le contesté:
-Me encantaría, cuando tu quieras quedamos.
-Vale, entonces mañana, ¿te parece bien?
-Si, podríamos quedar aquí sobre las 5.
-Vale, bueno entonces nos vemos mañana.
-Vale, adiós.
Me subí a mi habitación, no me lo creía, tenía una cita. No sabía que ponerme, ni como llevar el pelo, no tenía a nadie que me ayudara. Pensé en hablar con mis amigas de España, por Skype, para que me aconsejaran y tal. Empezamos a hablar.
-¡¡¡¡CHICAS!!!!-grité- Mañana tengo como una especie de cita y no sé que ponerme, ¿me ayudáis?
-Qué ligona estás hecha Nicole, claro que te ayudaremos -dijo Rosie-
-Vale¿que podría ponerme?
-Pues puedes ponerte un vestido blanco, que siendo morena te sentaría genial, podrías combinarlo con una chaqueta vaquera y unas vans o unas sandalias.- dijo Ali que es una esperta en moda-
-Mmmm... Sí podría funcionar,¿y de peinado?
-Podrías hacerte una coleta, alisártelo o hacerte unos bucles.-Me aconsejo Bella-
-Gracias chicas, enserio os echo un montón de menos quiero veros ya.
-¡Y NOSOTRAS A TI NICOLE! -gritaron-
-Bueno chicas tengo que dejaros, besos, os quiero.
-Adiós.
Subí a mi cuarto y me dormí, era ya muy tarde.

A la mañana siguiente, no bajé a desayunar ya que no tenía hambre de los nervios que tenía encima, fui al baño de dí una buena ducha y me vestí normal. Después de vestirme salí en busca de un vestido blanco y una cazadora vaquera, lo encontré todo en una tienda llamada ''Garage'' estaba todo de rebajas. Lo compré y volví al hotel, subí a mi habitación, dejé la ropa y baje otra vez , ya era la hora de la comida.
No tenía mucha hambre, pero de todos modos cojí fuerzas y subí a prepararme. Me puse la ropa, me alisé el pelo, me maquillé un poco y baje. Allí estaba él, tan mono, iba como siempre con unos vaqueros simples y una sudadera, en cuanto me vio me pareció verle con cara de asombro.
-Hola, estas genial- me dijo con una sonrisa-

martes, 29 de enero de 2013

Capitulo 3º El valor de la existencia

Después de haber estado hablando con él toda la noche me fui a mi habitación y me dormí.
Cuando me desperté ya era muy tarde como la 13 o así, me dí una ducha para quitarme el sueño de encima, me vestí y baje a comer.
Bajando por las escaleras me encontré a Sam, que también se dirigía a comer, empezamos a hablar:
-¡Hola!-dije-
-Hola.-Respondió el con un tono triston-
-¿Qué te pasa?
-Nada,que mi novia y yo hemos discutido y lo hemos dejado.
En ese momento me sentía mal por él, pero por otra algo dentro de mi decía: ¡¡YUJUUUUU!! Le dije:
-Lo siento mucho.
-No pasa nada, ya conoceré a más chicas y tal.
-Bueno por esa parte esta bien pero cuesta mucho encontrar a la ideal.
-Ya...¿pero y si la tengo delante de mis narices?(¿Se refería a mi?) Después de esto no dijimos ninguna palabra ninguno de los dos.
Llegamos al buffet, allí nos separamos y fuimos cada uno por su lado.
Al terminar de comer, le ví otra vez en la entrada, parecía que me estaba esperando.
-¡Nicole!-dijo- 
Me acerque a él y siguió hablando:
-Emm... mira yo quería decirte que me gustaría quedar algún día contigo, tu y yo, a solas.

Capitulo 2º El valor de la existencia

Ese ''Hola'' me paralizó, no sabía que hacer, pero siguió hablandome:
-Soy Sam,¿tu eres nueva en el hotel?¿Verdad?
A lo que yo le respondí tartamudeando:
-Ho-o-ola, encantada yo so-o-oy Nicole, si soy nueva he llegado es-s-sta mañana.
-No quiero ser grosero pero,¿que haces a estas horas aqui abajo sola, sin nadie?
-No podia dormir, y tú ¿que haces aqui abajo a estas horas?
-Más de lo mismo.
Él se acerco y le pude ver mejor, al verle grité:
-OSTÍA, YA DECIA YO QUE TU CARA ME SONABA TU ERES SAM POTTORFF,¿verdad?
-Sí soy yo, pero no vayas diciendo por ahi que estoy alojado aquí, porque si no vendrian un monton de fans a acosarme y paso de lios.
-Tranquilo-dije- no se lo diré a nadie, tampoco lo iba a hacer ya que solo te conozco a ti.
-Gracias, enserio, gracias.
Me sentí especial, no se un tio así medio famoso por sus videos en YouTube diciendome gracias. Inesperadamente me empezó a hablar otra vez:
-Y...¿que haces aqui, por que te has mudado?
-El trabajo de mis padres les conyeva mudarse a otras partes del mundo y tal.
-¿Hechas de menos a tus amigos?
-¿Que si los hecho de menos? Sin ellos no puedo estar, ellos son los que me sacaban allí en España un sonrisa cada mañana, con ellos he pasado mi vida entera...
-Bueno pero tu tranquila que los vas a volver a ver tienes Internet para verlos por Skype o hablar con ellos por redes sociales,¿no?
-Sí, supongo que si. ¿No tienes frío?
-No, ¿tu si?
-Sí un poco.
Se quitó la sudadera que llevaba y me dijo que me la pusiera. 
-Gracias
Le dije, pasamos toda la noche hablando.

Capitulo 1º El valor de la existencia


Esta es la primera vez que escribo algo que me ha pasado así que voy a empezar a presentarme, mi nombre es Nicole llevo haciendo el tonto desde el 5 de junio del 98. Tengo los ojos marrones y el pelo más de lo mismo. Empezemos a contar:

Era mi primer día allí estaba muy ilusionada porque por fin había viajado a California, pero por otra parte echaba mucho de menos a todos mis amigos, aunque la verdad no son muchos.
Llegue al Hotel Paradise donde pasaría allí como unos 9 o 10 meses, me instalé y baje a dar una vuelta a los alrededores, era un sitio bonito, parecía incluso de película. Dí infinidad de vueltas pero ya me aburría, volví otra vez al hotel todo era normal menos una cosa ,había una cantidad de tíos buenos increíble, pero con lo tímida que soy no tenía la voluntad suficiente para decirles un simple ''Hola''.
Pronto se hizo de noche, baje al buffet con mis padres y mi hermana cenamos algo y nos volvimos a subir.
No podía dormir daba vueltas y vueltas en la cama, contaba ovejitas pero nada funcionaba. Decidí bajar a una pequeña sala en la que había ordenadores, empecé a hacer lo típico, conectarme al Twitter, Tuenti, Tumblr...
Cuando de repente algo me tocó el hombro, era un chico más o menos de mi edad, era alto e increíblemente atractivo, tenia labios carnosos, pelo de color castaño y los ojos de un color marrón intenso, aquel chico me parecía familiar como si lo hubiera visto antes, de repente soltó por su boca:
-Hola.