domingo, 10 de febrero de 2013

Capitulo 12º El valor de la existencia.

Todo era como un  sueño, no me lo creía pero era de verdad estábamos los dos, bajo la lluvia, besándonos. Nos despedimos y cada uno volvió a su habitación.
Al día siguiente me desperté temprano, no sabía que hacer, así que bajé a la piscina a tomar un poco el sol. Mientras estaba allí tomando el sol y escuchando música, vi a lo lejos a Kian, se acercó.
-Hola Kian- le dije-
-Hola, ¿que tal estás por lo de Sam?
-Mejor, ya no lloro, pero sigo pensando en el tema.
-Yo le voy a echar mucho de menos, es mi mejor amigo desde preescolar y sin él no será lo mismo.
Le di un abrazo, parecía que lo necesitaba porque casi se le saltaban las lágrimas de tristeza:
-No te preocupes, un mes se pasa rápido y además me tienes a mi, puedes hablar conmigo cuando lo necesites, tienes una amiga para hablar de lo que sea. -le dije-
-Gracias Nicole.
-¿Sabes como alegro yo a mis amigas cuando están como tu?
-¿Cómo?
-Jugando a las palmas.
-¿Enserio?
-Sí, siempre acaban con una sonrisa.
Empezamos a jugar a las palmas y casi nada más empezar ya se le había dibujado una sonrisa. Los dos nos reíamos sin parar, cuando apareció Sam:
-Hola idiota-le dije bromeando-
-Hola reina de las idiotas.
-Me reí- ¿Al final puedes quedar esta tarde?
-No, mis padres quieren llegar cuanto antes a Nueva York. Lo siento.
-Jo, bueno me voy a dar un baño, ¿os venís alguno?
-Yo voy- respondió Sam-
Fuimos los dos a la piscina, Sam se colocó en el borde solo mojando los pies, mientras que yo fui corriendo y me tiré de bomba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario